El 27 de marzo es una buena fecha para recordar que, en un día como este, fue avistada por primera vez la Florida por los conquistadores españoles, desde una expedición comandada por Juan Ponce de León.
El hecho histórico corresponde a 1513, con lo que la
conmemoración de hoy contiene una curiosidad irrepetible: estar a 513 años del
1513, lo que se presta para que los numerólogos se animen a interpretaciones
más cercanas a la leyenda de la eterna juventud que supuestamente buscaba el
“descubridor” que a la verdadera historia de los acontecimientos determinantes
de que fuera España la poseedora de este territorio durante los primeros siglos
de la conquista de America por los europeos.
La conquista y colonización de este territorio se enmarca en
la época de los grandes viajes de los conquistadores europeos a América, desde
la llegada de Cristóbal Colón en 1492. Dos años después, en su segundo viaje,
uno de sus acompañantes fue Ponce de León, un intrépido marino procedente de la
región de Valladolid, quien se había destacado como militar en la expulsión de
los árabes de Granada.
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| Los restos de Juan Ponce de León reposan en la catedral de San Juan Bautista, Puerto Rico. |
Asimismo, sobresalió en las campañas de la conquista de América, tanto en Cuba, en Santo Domingo como en Puerto Rico, isla que coloniza en 1508 y de la que es su primer gobernador. Entre los conflictos entre conquistadores, ambiciones de riquezas, sed de mando y beneficios otorgados o retirados desde la autoridad lejana del reinado español, el nombre de Ponce de León aparece en las crónicas de la conquista.
En 1513, mientras Diego de Velázquez se ocupa de la
colonización de Cuba, Ponce de León preparó una pequeña flota con tres
carabelas y sale de Puerto Rico hacia el norte, bordea Bahamas y aparece ante
su vista un enorme territorio que entonces desconocían. Era 27 de marzo, pero
mientras estudian el lugar y avanzan hacia él llega el 2 de abril, cuando se
adentran en una tierra hermosa, plana y rodeada de árboles y flores, como
corresponde a los días de las Pascuas Floridas. Ante la impresión y la
coincidencia, no le fue difícil al conquistador nombrar La Florida al nuevo
territorio que sumó a las posesiones de la Corona Española en el que para ellos
era el Nuevo Mundo.
No podría afirmarse con seguridad el lugar exacto de
Norteamérica al que llegaron los europeos por primera vez, pero todos coinciden
en su cercanía con la actual Ponte Vedra Beach, al norte de San Agustín. Pudo
ser por allí o algo más al sur, pero lo cierto es que recorrió esa zona de la
costa oriental de Florida durante su primer viaje exploratorio. Y para
fortalecer el símbolo con que se le relaciona, muy cerca de allí se extiende el
Parque Arqueológico de la Fuente de la Juventud, donde los visitantes, al tomar
agua fresca de un manantial, viven un instante el sueño de nunca envejecer.
El segundo viaje de Ponce de León a La Florida, ya así
llamada por él, fue en 1521, esta vez con ánimos de conquista. Lo acompañaron
unos doscientos hombres, entre ellos sacerdotes, agricultores y artesanos que
se proponían someter a los pobladores originales y establecerse en sus tierras.
Pero la empresa fue fatal. El conquistador entró por la costa occidental y
quiso penetrar a su interior desde distintos puntos, incluida la bahía de
Tampa. Los verdaderos habitantes del lugar no tenían por qué entender que el
advenedizo hubiera regalado sus tierras a un poder que ellos no conocían, ni el
de un monarca español ni el de un dios que no era el suyo. Ellos eran nativos
del lugar, vivían esencialmente de la pesca y dominaban muy bien el arte de las
flechas. Una de ellas, seguramente envenenada, fue a dar a un muslo de Ponce de
León.
Los conquistadores huyeron, poniendo proa hacia La Habana,
apurados hacia un puesto médico que atendiera al jefe herido. No pudo ser, el
hombre que había soñado con la gloria y la riqueza de las conquistas y quién
sabe si con una eterna juventud, no sobrevivió a la flecha calusa. Murió en La
Habana, de donde llevaron su cuerpo inerte a Puerto Rico.
Con todo, su nombre alcanzó la posteridad. En la actualidad,
diversos lugares geográficos llevan su nombre, asumido por calles, parques,
edificaciones e incluso un pueblo, en el condado de Holmes. Y el Día de la Pascua Florida, que se celebra
el 2 de abril, nos remite al nombre con que Juan Ponce de León bautizó al
estado en que vivimos.

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