Este 26 de noviembre tendremos en Tampa a Chucho Valdés, uno de los músicos cubanos de mayor relevancia internacional. Pianista virtuoso, compositor y director de orquesta, es reconocido como uno de los más altos exponentes del jazz afrocubano.
Dionisio Jesús Valdés Rodríguez –para todos Chucho Valdés–,
hijo del también famoso pianista Bebo Valdes, nació para brillar junto a la
poderosa élite musical cubana.
Muy joven, durante un festival de jazz en Polonia (1967), se
le ubica entre los mejores 5 pianistas, al lado de Bill Evans, Oscar Peterson,
Herbie Hancock y Chick Corea.
Chucho es uno de los fundadores del grupo Irakere, con una impactante mezcla de jazz, rock, clasicismo y música tradicional cubana, un nuevo sonido que revolucionó la música latina. De ese grupo salieron músicos de la estatura de Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval y Gonzalo Rubalcaba.
Ha sido galardonado con trece Premios Grammy, seis Premios
Grammy Latinos y el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de
Artes y Ciencias de la Grabación, además de ser uno de los exaltados al Salón
de la Fama de los Compositores Latinos (Latin Songwriters Hall of Fame).
Desde que ingresó a la Orquesta Cubana de Música Moderna
hasta nuestros días, es larga la carrera musical de Chucho, uno de los artistas
cubanos más apreciados en todos los
continentes, lo que le ha hecho
merecedor de distinciones y honores en todo el planeta.
El maestro Chucho Valdes, también reconocido profesor,
distinguido co Honoris Causa por varias universidades, es un orgullo de la
música cubana, americana, universal. La suerte de tenerlo en un concierto en
Tampa es un lujo para todos los amantes de la música, especialmente del jazz.
Ante este privilegio, le pedimos responder a unas preguntas para La Gaceta, a través de la cual
llega su saludo a nuestra ciudad.
| Paquito D'Rivera, Chucho Valdés y Arturo Sandoval |
Vinieron nuevamente
muchos recuerdos de aquellos tiempos, anécdotas de los ensayos, como fueron
naciendo los éxitos y realmente fue como volver a vivir aquella época.
Hoy tu nombre aparece donde quiera que se habla de piano y
jazz y trece premios Grammy, seis Grammy Latino y estar en el Salón de la Fama
de los Compositores Latinos lo justifica sobradamente. ¿Cuánto debe ese triunfo
a la sangre y la tierra de la que provienes?
Yo creo que eso se
debe al ADN musical que viene de mi padre, quien fue mi maestro y mi guía no
solo en la música sino en la vida y, por supuesto, la herencia musical
afrocubana y una entrega total a la música.
| Padre e hijo: Bebo y Chucho Valdés. |
La popular canción "Bacalao con pan", que popularizó Irakere, ha sido identificada con Oscar Valdés, con tu hermano Raúl y contigo. Cuéntame sobre esa pieza que se hizo en Cuba tan popular.
Esa pieza es 100 % mía, el que escuche el estilo de
orquestación, la armonía y el tumbao del piano sabe identificar que es Chucho
Valdés. Oscar Valdés lo cantaba y mi hermano Raúl aparecía como compositor
porque en ese momento los compositores no podían inscribir más de 3 piezas al
año. Ese tema arrazó en la radio, en los programas musicales y hoy es un himno
donde comienza la historia de la timba. Eso todos lo saben.
El jazz, que se inicia en Nueva Orleans a fines del siglo
XIX, se extendería en el XX hacia
diferentes subgéneros: el swing, bebop, cool jazz, jazz modal, jazz latino y muchos más. ¿Desde cuándo se puede hablar
de un jazz afrocubano, en el que eres figura fundamental?
Yo diría que no se puede hablar de este género sin nombrar a
3 figuras fundamentales: Mario Bauzá, Dizzy Gillespi y Chano Pozo. Todo
comienza a partir de ellos. Ellos lo bautizaron como Afro-Cuban Jazz, ahí
comienza la historia.
¿Se puede hablar con satisfacción de una nueva generación
del jazz cubano?
Absolutamente, hay
una nueva generación que ha hecho un aporte muy importante al género.
En la historia de la música cubana relacionada con Tampa,
siempre se recuerda que aquí vivió Ernesto Lecuona y cantaron Benny Moré, Ñico
Saquito, Celia Cruz, entre otros tantos. Y claro, no puede faltarnos tu
nombre. Creo que has estado varias veces
en esta ciudad, ¿cómo acogiste la propuesta de actuar en el Straz Center?
Para mí siempre
visitar Tampa es maravilloso, he estado muchas veces visitando a mi tía que
vivía allí y tengo mucho cariño por esa ciudad. Cuando me hablaron de ir a
tocar con mi cuarteto al Straz Center no lo dudé ni un minuto, es muy especial
para mí regresar.
De los tantos escenarios donde has actuado, ¿dónde has
sentido más identificación del público con la música que haces?
En Estados Unidos,
sitios como el JALC, SFJazz, Arsht Center, Carnegie Hall solo por mencionar
algunos, luego en Europa muchos teatros y festivales donde mi trabajo es bien
aceptado.
Creo que en la
actualidad vives en Broward, aquí en Florida. Entonces, ¿te tendremos con más
frecuencia en Tampa?
Correcto, cada vez que me llamen, allí estaré con mi música
y todo mi cariño.
Muchas gracias, Maestro.















